Pues que mis conocimientos de primero de carrera sobre Biología los he gastado básicamente en ésto. A si que tras 4 pruebas de camembert, he dado con lo que creo, que es la definitiva:
Escurrimos unos 200 gr de anacardos crudos, que hemos puesto a empapar durante unas 8 horas para que se hidraten, podéis hervirlos un poco para higienizarlos del todo. y los añadimos al frasco de la licuadora junto con 1/3 de taza de agua hervida (para matar patógenos, en ésto vamos a basar todo el proceso del queso... en no contaminar).
Añadimos unos 3 cm2 ( o 5 gr) de costra de queso camembert... aquí comenzó mi experimento. Comprábamos de vez en cuando "esto no es un queso camembert" de Mommus, y claro, es un queso muy pequeño y te cobran un riñón por él, a si que pensé: si le quito el moho a éste queso y hago un cultivo, saldrá otro camembert... y si, funciona, a si que el próximo queso camembert que tengáis entre manos, le quitais con cuidado la costra blanca, y la podéis meter en un bote hervido previamente y congelar, y usar cuando queráis. Si se lo quitáis a un camembert hecho con lácteos, digo yo que servirá también, el Pennicilium Candidum funciona el pobre con lo que le eches. Y sal no iodada, ésto es importante, que si no proliferan los hongos no deseados. Y queremos que nuestro Pennicilium sea exclusivo aquí.
Pues batimos la mezcla de los anacardos, la costra del queso y la sal en una licuadora, agregando un poquito de agua si lo necesitamos, pero queremos que la mezcla sea consistente, a si que cuidado con hacerla muy líquida.
Tomamos un molde de fondo plano (yo uso uno pequeño de hacer tartas), y lo cubrimos con papel film para que sea fácil de desmoldar después, y vamos poniendo la mezcla en capas, compactando con cuidado para que no se formen bolsas de aire. Cubrimos y ponemos peso encima y lo ponemos en la nevera de 8-16 horas para que coja textura.
Una vez que ha pasado este tiempo, quitamos con cuidado la envoltura plástico y colocamos el queso en un trozo de papel de horno, con cuidado de no tocarlo con las manos para no contaminar el cultivo.
Elegimos un tupper que cierre bien, puede ser de plástico o de cristal, y lo colocamos en el fondo, (los ideales son los que tienen una pequeña rejilla que permite que el queso no esté en contacto con el plástico o el cristal y permite que se airee) dándole la vuelta cada dos o tres días, y reemplazando el papel de horno si éste se ha mojado. Cuidado al darle la vuelta porque el queso estará muy blandito y se puede romper. Vigilamos que las paredes y el techo del tupper no se condense el agua, limpiándolo periódicamente con papel de cocina el exceso de humedad en el tupper.
Pasados unos días, habrá tomado más consistencia y podremos colocarlo directamente sobre la esterilla del tupper sin el papel de horno, para que el queso pueda respirar y no ahogar el moho, y lo colocamos en el punto menos frio del frigorifico, o en una habitación donde la temperatura oscile entre 11 y 15ºC ( 284-288K). Yo los he cultivado los cuatro en la parte de arriba del frigorifico, con la temperatura al medio y me han crecido super bien. Y ahora el queso necesita madurar en torno a 3 semanas.
Ahora lo importante, en estas tres semanas, vamos a crear vínculo afectivo con el queso: Todos los días, o cada dos días, hemos de darle la vuelta con cuidado, sobre todo al principio que no se desmorone, para que el moho pueda crecer de forma uniforme y no se ahogue. Lo dais la vuelta con la ayuda de otro trozo de papel de horno, para no manipularlo con las manos. Y quitamos con un papel de cocina el exceso de humedad por condensación que se producirá. El control de la humedad es super importante también.
Después de unos días, el hongo comienza a florecer: tiene que ser de un color blanco grisáceo a amarillento. Si tiene otro color, lo siento, se ha contaminado, o quitáis las redondas de otro color y cruzáis los dedos para que no se haya contaminado del todo, o hay que tirarlo... a mi aún no me ha pasado, a si que los años en el laboratorio han dado sus frutos.
Después de unas tres semanas, el queso se habrá cubierto de una capita gruesa de hongo blanco. A si que ahora podréis comerlo. Antes de terminarlo, recordad recortar un buen pedazo limpio de corteza fresca para el siguiete, y así, en bucle, ad aternum.
A algunas personas, tienen un poco de picazón en la parte posterior de la garganta al comer queso camembert, brie, azul... esto es una pequeña reacción alérgica muy leve. Si te pasa, puedes comerte solo la parte cremosa del queso, deshechando la costra de moho, genial porque así podremos aprovechar la costra para otros quesoso. También desaparece si pasas el queso por la plancha o lo aprovechas pra hacer una pizza o un panini. Y queda realmente rico.
Menos sufrimiento es: más sabor, más vida, más salud, más equilibrio. Transformando recetas tradicionales, para ser más, con menos.
miércoles, 5 de junio de 2019
domingo, 22 de julio de 2018
NOZZARELLA
Uno de los primeros quesos que aprendí a hacer, y es que las pizzas sin quesos, pues oye, son cocas.
Aún no me he puesto a experimentar con el carragenato, pero cuado lo haga, os pondré la receta de quesos que funden 2.0. Mientras tanto, usamos fécula de yuca, o fécula de mandioca que es lo mismo. Aunque parezca difícil de encontrar, lo podéis encontrar fácilmente en los supermercados latinos, cunde mucho y es barata. Vamos allá:
Como siempre, yo hago como para una boda gitana y luego congelo, así me aseguro que con el mismo tiempo que gasto para hacer una ración, hago 6, y luego sólo tengo que descongelar y usar. Ahorramos tiempo, que no tengo mucho. A si que si queréis hacer menos cantidad, pues oye, es proporcional, a si que os apañáis:
Dos tazas de leche de soja (sin edulcorar), 5-6 cucharadas de fécula de yuca (aunque podemos rectificar la cantidad según vayamos haciendo, si lo queremos más espeso), lo ponemos al fuego y removemos con unas varillas de forma incansable y constante. Cuando nos duela el brazo, y comience a despegarse de los bordes, tomando un aspecto chicloso, agregamos un yogurt de soja (sin azucarar), dos cucharadas de margarina, 4 cucharadas de levadura nutricional (o dos de nutricional y dos de cerveza, como queráis), una cucharadita de sal y dos de ajo en polvo. Seguimos removiendo hasta que la margarina se haya disuelto y toda la mezcla coja una consistencia chiclosa y comience a despegarse mucho de los bordes. Cuidado no se os queme... hacedlo todo con el fuego muy bajito.
En cuanto tenemos la consistencia deseada, lo vamos poniendo en moldes de cristal o metal, previamente untados de aceite, y lo ponemos a refrigerar unas horas, vigilando de vez en cuando que no se vaya pegando a los bordes, moviéndolo con golpecitos y redondeando la forma:
Aún no me he puesto a experimentar con el carragenato, pero cuado lo haga, os pondré la receta de quesos que funden 2.0. Mientras tanto, usamos fécula de yuca, o fécula de mandioca que es lo mismo. Aunque parezca difícil de encontrar, lo podéis encontrar fácilmente en los supermercados latinos, cunde mucho y es barata. Vamos allá:
Como siempre, yo hago como para una boda gitana y luego congelo, así me aseguro que con el mismo tiempo que gasto para hacer una ración, hago 6, y luego sólo tengo que descongelar y usar. Ahorramos tiempo, que no tengo mucho. A si que si queréis hacer menos cantidad, pues oye, es proporcional, a si que os apañáis:
Dos tazas de leche de soja (sin edulcorar), 5-6 cucharadas de fécula de yuca (aunque podemos rectificar la cantidad según vayamos haciendo, si lo queremos más espeso), lo ponemos al fuego y removemos con unas varillas de forma incansable y constante. Cuando nos duela el brazo, y comience a despegarse de los bordes, tomando un aspecto chicloso, agregamos un yogurt de soja (sin azucarar), dos cucharadas de margarina, 4 cucharadas de levadura nutricional (o dos de nutricional y dos de cerveza, como queráis), una cucharadita de sal y dos de ajo en polvo. Seguimos removiendo hasta que la margarina se haya disuelto y toda la mezcla coja una consistencia chiclosa y comience a despegarse mucho de los bordes. Cuidado no se os queme... hacedlo todo con el fuego muy bajito.
En cuanto tenemos la consistencia deseada, lo vamos poniendo en moldes de cristal o metal, previamente untados de aceite, y lo ponemos a refrigerar unas horas, vigilando de vez en cuando que no se vaya pegando a los bordes, moviéndolo con golpecitos y redondeando la forma:
Una vez fría la podéis servir en rodajas, acompañada de una ensalada de tomate y albahaca, o bien, hacer una pizza como la que hicimos anoche: masa casera, salsa de tomate, cebolla, noatún, alcachofas, calabacín, y champiñones portobello. Por supuesto, para no perder la costumbre, cutrefoto:
Pero bueno, más o menos se ve que funde y está rica :D
sábado, 12 de mayo de 2018
"QUESO" EN CREMA TIPO PHILADELPHIA
Para untar, usar junto al "salmón ahumado" o con un poco de mermelada, todo depende del aliño y de cómo os guste. Vamos allá:
Colocamos dos yogures de soja sin endulzar, en un colador de tela tipo el que veis en la foto.
Lo ponemos a escurrir en un recipiente hondo... yo uso el vaso de la batidora, así el yogurt irá escurriendo e irá soltando el "suero", dejando sólo la parte más sólida en la muselina, y lo dejamos reposar toda la noche en la nevera.
(no tiréis el suero, tiene muchísimos probióticos, y mezclado en zumos, batidos, etc, es una forma sana y estupenda de regenerar vuestra flora intestinal).
Echamos lo obtenido en un bol, y agregamos sal al gusto, dos cucharadas de levadura nutricional , una cucharadita de ajo en polvo. A mi me gusta agregar una cucharadita de ajo en polvo,una de cebolla en polvo, y cebollino o eneldo, pero también podéis echarle tomate seco triturado, finas hierbas, hierbas provenzales, para ir cambiando sabores y texturas.
ZANAHORIAS AHUMADAS... TIPO SALMÓN AHUMADO
Una de las cosas que más me costó dejar fué el pescado, sobre todo el salmón. Pero mi conciencia debió de ir actuando en mi organismo porque las últimas veces me caía super pesado, a si que fué bastante rápido.
Hace un tiempo encontré ésta receta de mamaukelele y me animé a hacerla, y volver a retomar el sabor ahumadito en una tostada de pan y "queso fresco" no tiene precio. Vamos allá.
Ponemos en una fuente de horno sal de ahumar, zanahorias (que sean grandes, que si lo hacéis con zanahorias pequeñas, al menguar porque pierden agua, se quedan en nada), y lo tapamos con más sal de ahumar hasta que quedan cubiertas, y las metemos al horno a 180ºC una hora y media. Yo hago bastantes, a si que todo depende de lo que queráis y del tamaño de vuestra fuente.
Mientras, preparamos el amarinado: mezclamos dos cucharadas de miso, dos cucharadas de salsa de soja, una cucharadita de azúcar, una de pimentón dulce y una de ajo en polvo, una cucharada de humo líquido, una de vinagre de manzana y dos tazas de agua. Cortamos una lámina de alga nori en trocitos muy pequeños y la colocamos en un recipiente junto con las zanahorias ya horneadas, sacudidas de su lecho de sal, y frías, cortadas en lonchas muy finas con un cuchillo o una mandolina. Agregamos el marinado y lo dejamos tapado en la nevera mínimo dos días. (así en petite comité, os voy a contar que a veces no espero ni dos días, y según están las zanahorias laminadas, como saben ricas a humo y sal, me pongo dos trocitos en una tostada antes de esperar al marinado... que me puede el ansia!!)
¡¡Y listo para merendar!!
Hace un tiempo encontré ésta receta de mamaukelele y me animé a hacerla, y volver a retomar el sabor ahumadito en una tostada de pan y "queso fresco" no tiene precio. Vamos allá.
Ponemos en una fuente de horno sal de ahumar, zanahorias (que sean grandes, que si lo hacéis con zanahorias pequeñas, al menguar porque pierden agua, se quedan en nada), y lo tapamos con más sal de ahumar hasta que quedan cubiertas, y las metemos al horno a 180ºC una hora y media. Yo hago bastantes, a si que todo depende de lo que queráis y del tamaño de vuestra fuente.
Mientras, preparamos el amarinado: mezclamos dos cucharadas de miso, dos cucharadas de salsa de soja, una cucharadita de azúcar, una de pimentón dulce y una de ajo en polvo, una cucharada de humo líquido, una de vinagre de manzana y dos tazas de agua. Cortamos una lámina de alga nori en trocitos muy pequeños y la colocamos en un recipiente junto con las zanahorias ya horneadas, sacudidas de su lecho de sal, y frías, cortadas en lonchas muy finas con un cuchillo o una mandolina. Agregamos el marinado y lo dejamos tapado en la nevera mínimo dos días. (así en petite comité, os voy a contar que a veces no espero ni dos días, y según están las zanahorias laminadas, como saben ricas a humo y sal, me pongo dos trocitos en una tostada antes de esperar al marinado... que me puede el ansia!!)
¡¡Y listo para merendar!!
domingo, 6 de mayo de 2018
"EMBUTIDO" DE SETAS
Como hacer mortadela ya me aburre, y los embutidos veganos son super caros, pues innovo y cambio. Tan sólo he cambiado un pelín la receta de la mortadela:
Ponemos a hidratar unos 6 shiitakes secos en un cuenquito con agua tibia hasta que quedan tiernos, tarda un rato, a si que tomaroslo con paciencia.
En el vaso de la batidora ponemos 200 gr de anacardos crudos (yo los compro en el Mercadona), , una cucharadita de sal, media cucharadita de pimienta negra, dos cucharaditas de ajo en polvo, dos de cebolla en polvo y una cucharada y media de hierbas provenzales. Los shiitakes hidratados y escurridos (NO tiréis el agua de los shiitakes), un poco de trufa negra (que es cara, como siempre, a si que si no le echais, porque no siempre se tiene, pues tampoco pasa nada), un chorrito de vino de oporto, o vino dulce y una cucharada de miso, 2 cucharadas de limón, y 3 cucharaditas de concentrado de tomate, salsa barbacoa o ketchup, lo que os venga más a mano.
20 gr de levadura de cerveza y unos 15 de levadura nutricional... esto le da un aporte proteico que lo flipas, junto con el aporte proteico de los anacardos.
Aparte en un cacito, ponemos 600 mL de agua (en el que juntamos el agua de hidratar los anacardos, que sabe y huele muy bien) y tres cucharadas de agar agar en polvo (veamos, esto es muy importante, porque yo pensé: tengo en tiras, lo paso por la picadora y listo... y no!! me salió una maravillosa crema de mortadela y no cuajó, a si que insisto en que tiene que ser agar agar en polvo, no en copos ni en tiras....), y cuando el agar agar se ha disuelto, lo agregáis al vaso de la batidora con todos los ingredientes. Batimos hasta que se forme una pasta. Rectificamos de sal.
Pues ahora sin sacar la mezcla de la batidora, o pasándola a vasos de tubo para que salgan más pequeños, lo dejamos enfriar unas 3 horas en la nevera para darle forma, desmoldar (con la punta de un cuchillo se despega lo poco que se haya podido pegar a los bordes) y listo!!! Realmente rica y con muy buena textura.
Aparte en un cacito, ponemos 600 mL de agua (en el que juntamos el agua de hidratar los anacardos, que sabe y huele muy bien) y tres cucharadas de agar agar en polvo (veamos, esto es muy importante, porque yo pensé: tengo en tiras, lo paso por la picadora y listo... y no!! me salió una maravillosa crema de mortadela y no cuajó, a si que insisto en que tiene que ser agar agar en polvo, no en copos ni en tiras....), y cuando el agar agar se ha disuelto, lo agregáis al vaso de la batidora con todos los ingredientes. Batimos hasta que se forme una pasta. Rectificamos de sal.
Pues ahora sin sacar la mezcla de la batidora, o pasándola a vasos de tubo para que salgan más pequeños, lo dejamos enfriar unas 3 horas en la nevera para darle forma, desmoldar (con la punta de un cuchillo se despega lo poco que se haya podido pegar a los bordes) y listo!!! Realmente rica y con muy buena textura.
Y ya sabéis, podéis experimentar y agregarle tomate seco picado, pimientos, otras setas... en la variedad está el gusto!!
El agar agar es carete... sale como a 12 euros unos 200 gr, pero teniendo en cuenta que solo usamos 3 cucharadas cunde muchísimo, y a cuenta sale como 1 euro cada vez que hacemos ésto. Los anacardos unos 3 euros, y después lo demás, pues apenas sube nada, a si que por 4.5 euros tenemos un bloque de casi 1 kg de embutido (900 gr ha pesado la mía), a si que está bastante bien la relación calidad/precio: el aporte proteínico es superior a los 40 gr de proteinas/100 gr (triplica el aporte proteínico de la mortadela de origen animal), sin hormonas, sin grasas saturadas, sin antibióticos, y lo que es más importante: sin crueldad animal.
El agar agar es carete... sale como a 12 euros unos 200 gr, pero teniendo en cuenta que solo usamos 3 cucharadas cunde muchísimo, y a cuenta sale como 1 euro cada vez que hacemos ésto. Los anacardos unos 3 euros, y después lo demás, pues apenas sube nada, a si que por 4.5 euros tenemos un bloque de casi 1 kg de embutido (900 gr ha pesado la mía), a si que está bastante bien la relación calidad/precio: el aporte proteínico es superior a los 40 gr de proteinas/100 gr (triplica el aporte proteínico de la mortadela de origen animal), sin hormonas, sin grasas saturadas, sin antibióticos, y lo que es más importante: sin crueldad animal.
TORTILLA DE PATATA
Teniendo en cuenta que las primeras tortillas de patatas no se hacían con huevo, si no con harina y patata en un intento de que la gente pobre no se muriera de hambre, tampoco es que hayamos inventado la pólvora.... Tan sólo hemos vuelto a los orígenes de ésta receta y hemos incorporado alguna cosa para que se parezca un poco más a su secuela con huevo, por si alguien lo echaba de menos.
Advertimos que es la fiesta del carbohidrato, por lo que lo desaconsejamos tomar para cenar... eso sí, si alguien se siente profundamente gordivegano, avanti, que total, de perdidos al río. La harina de garbanzo te aporta unos 22 gr de proteina por 100 gramos, con lo que unido a la harina de maiz (cereal y legumbre, la combinación mágica), podemos tener completa la cadena de aminoácido; a si que no está ni tan mal. Yo recomiendo unir éste plato a una ración de verdurita, y tenemos plato completo y sano. Y rico.
He estado un tiempito cambiando combinaciones, porque la harina de garbanzo no me acaba de gustar demasiado, y al fin he dado con la mezcla ideal, vamos allá:
Pelamos las patatas y las cebollas y las freimos en abundante aceite (ésto es algo que yo NUNCA hago, primero porque no suelo comer cosas fritas, segundo porque a Emilio le sientan fatal, tercero, porque es caro usar tanto aceite; lo que hago es cortarlas finas y ponerlas en un bol de cristal, las tapo con la tapa del microondas, y las meto unos 15-20' en el micro a potencia máxima, con un chorrito de aceite de oliva. A media cocción lo saco y le doy un par de vueltas, y vuelta al micro hasta que se acaban de hacer.
Una vez cocidas o fritas, preparamos la mezcla: En otro bol ponemos 1/3 de taza de harina de garbanzos, 1/3 de taza de harina Yolanda (o cualquiera de otra marca para rebozar sin huevo), y 1/3 de taza de maicena. Le echamos agua hasta que se hace una masa ligerita (con la misma consistencia que si batieramos huevos), y agregamos cúrcuma o colorante amarillo para darle un color amarillito, un chorro de vinagre de manzana que corta mucho el sabor a garbanzo, y un poco de sal Kala Malak (ésta sal es la Sal Negra del Himalaya, y es especial, porque en su composición aparte de cloruro sódico, tiene compuestos sulfurosos, lo que le da ese característico sabor a huevo). No mucho, porque luevo volveremos a salar.
Lo mezclamos con la patata y la cebolla, y lo echamos en sartén, previamente calentada con un poquito de aceite. ¿El truco?, una sartén buena que sólo utilicéis para tortillas, y fuego fuerte al principio, y después tapáis la tortilla y bajáis el fuego al mínimo, dejándola así unos 8 minutos para que vaya cuajando. Vuelta con cuidadito, y lo mismo: fuego fuerte al principio y después con la sartén tapada y el fuego al mínimo otros 8 minutos. Repetís hasta que se quede doradita y cuajadita ajustando fuegos y tiempos.
Emplatáis y espolvoreáis con un poco más de sal kala malak por encima, y dejáis reposar. Está más rica de un día para otro. Como siempre.
Advertimos que es la fiesta del carbohidrato, por lo que lo desaconsejamos tomar para cenar... eso sí, si alguien se siente profundamente gordivegano, avanti, que total, de perdidos al río. La harina de garbanzo te aporta unos 22 gr de proteina por 100 gramos, con lo que unido a la harina de maiz (cereal y legumbre, la combinación mágica), podemos tener completa la cadena de aminoácido; a si que no está ni tan mal. Yo recomiendo unir éste plato a una ración de verdurita, y tenemos plato completo y sano. Y rico.
He estado un tiempito cambiando combinaciones, porque la harina de garbanzo no me acaba de gustar demasiado, y al fin he dado con la mezcla ideal, vamos allá:
Pelamos las patatas y las cebollas y las freimos en abundante aceite (ésto es algo que yo NUNCA hago, primero porque no suelo comer cosas fritas, segundo porque a Emilio le sientan fatal, tercero, porque es caro usar tanto aceite; lo que hago es cortarlas finas y ponerlas en un bol de cristal, las tapo con la tapa del microondas, y las meto unos 15-20' en el micro a potencia máxima, con un chorrito de aceite de oliva. A media cocción lo saco y le doy un par de vueltas, y vuelta al micro hasta que se acaban de hacer.
Una vez cocidas o fritas, preparamos la mezcla: En otro bol ponemos 1/3 de taza de harina de garbanzos, 1/3 de taza de harina Yolanda (o cualquiera de otra marca para rebozar sin huevo), y 1/3 de taza de maicena. Le echamos agua hasta que se hace una masa ligerita (con la misma consistencia que si batieramos huevos), y agregamos cúrcuma o colorante amarillo para darle un color amarillito, un chorro de vinagre de manzana que corta mucho el sabor a garbanzo, y un poco de sal Kala Malak (ésta sal es la Sal Negra del Himalaya, y es especial, porque en su composición aparte de cloruro sódico, tiene compuestos sulfurosos, lo que le da ese característico sabor a huevo). No mucho, porque luevo volveremos a salar.
Lo mezclamos con la patata y la cebolla, y lo echamos en sartén, previamente calentada con un poquito de aceite. ¿El truco?, una sartén buena que sólo utilicéis para tortillas, y fuego fuerte al principio, y después tapáis la tortilla y bajáis el fuego al mínimo, dejándola así unos 8 minutos para que vaya cuajando. Vuelta con cuidadito, y lo mismo: fuego fuerte al principio y después con la sartén tapada y el fuego al mínimo otros 8 minutos. Repetís hasta que se quede doradita y cuajadita ajustando fuegos y tiempos.
Emplatáis y espolvoreáis con un poco más de sal kala malak por encima, y dejáis reposar. Está más rica de un día para otro. Como siempre.
domingo, 25 de marzo de 2018
MOUSSAKA
Pues mira que es fácil y lo bien que queda siempre... Hay diversas formas de preparla, pero yo desde que volví de Grecia allá por el 2001, siempre la he hecho así, y queda rica...vamos que nadie se me ha quejado.
Lo primero, por supuesto, es cortar un par de berengenas en rodajas, y ponerlas en una fuente de horno con un chorrito de aceite de oliva, y meterlas al horno hasta que se hagan. Hay quien las fríe, pero queda todo muy aceitoso y a mi no me gusta.
A veces, cuando pedía moussaka en Grecia, me la servían con la primera capa de patata y lo demás de berengena. A veces no... a si que para seguir la costumbre, a veces la hago con patata y a veces no. Vosotros elegid. Si la queréis con patata, pues cortad un par de patatas grandes, las salpimentáis, la echáis un chorrito de aceite y al horno también hasta que se hagan.
Mientras se hace ésto, vamos con el relleno: Cortamos una cebolla en daditos, un par de zanahorias y champiñones, pimiento rojo, pimiento verde y un par de ajos, y lo ponemos todo a pochar en una sartén a fuego medio. Cuando todo está hecho, agregamos tomate triturado (o si tenéis pisto congelado, podéis pasar de echar cebollita, pimiento rojo y verde y el tomate y echarlo directamente... ya sabéis que cuando hago pisto, hago para un regimiento y congelo, y así lo tengo listo para un montón de cosas), echamos una cucharadita de azúcar, sal, romero, tomillo y/ ajedrea. Echamos soja texturizada fina, un chorrito de salsa de soja, una copita de vino (yo uso tinto, pero blanco también queda bien) y dejamos que haga chup chup hasta que la soja absorbe el caldito y queda tierna, y las verduritas quedan tiernas y ricas.
Una vez hecho ésto, cogemos una fuente para horno, y ponemos, si queremos la capa de patata, y si no, una capa de berengena, una capa de "carne" con tomate, una capa de berengena, otra capa de "carne" y así hasta llenar aproximadamente el 90% de la fuente. El 10% restante es para la bechamel (que no creo que haga falta poner receta, pero bueno, ahí va: dos cucharadas de margarina, unas 4/5 cucharadas de harina de trigo, y cuando está todo integrado, echamos leche de soja sin edulcorar hasta que se hace una bechamel más bien espesita. salpimentamos y echamos un poco de nuez moscada).
Lo metemos en el horno con "parmesano" rallado por encima unos 40' a unos 180ºC, y subimos la fuente para gratinar al final, y apagamos cuando esté bonito. Desmoldamos y a la mesa!!
Lo primero, por supuesto, es cortar un par de berengenas en rodajas, y ponerlas en una fuente de horno con un chorrito de aceite de oliva, y meterlas al horno hasta que se hagan. Hay quien las fríe, pero queda todo muy aceitoso y a mi no me gusta.
A veces, cuando pedía moussaka en Grecia, me la servían con la primera capa de patata y lo demás de berengena. A veces no... a si que para seguir la costumbre, a veces la hago con patata y a veces no. Vosotros elegid. Si la queréis con patata, pues cortad un par de patatas grandes, las salpimentáis, la echáis un chorrito de aceite y al horno también hasta que se hagan.
Mientras se hace ésto, vamos con el relleno: Cortamos una cebolla en daditos, un par de zanahorias y champiñones, pimiento rojo, pimiento verde y un par de ajos, y lo ponemos todo a pochar en una sartén a fuego medio. Cuando todo está hecho, agregamos tomate triturado (o si tenéis pisto congelado, podéis pasar de echar cebollita, pimiento rojo y verde y el tomate y echarlo directamente... ya sabéis que cuando hago pisto, hago para un regimiento y congelo, y así lo tengo listo para un montón de cosas), echamos una cucharadita de azúcar, sal, romero, tomillo y/ ajedrea. Echamos soja texturizada fina, un chorrito de salsa de soja, una copita de vino (yo uso tinto, pero blanco también queda bien) y dejamos que haga chup chup hasta que la soja absorbe el caldito y queda tierna, y las verduritas quedan tiernas y ricas.
Una vez hecho ésto, cogemos una fuente para horno, y ponemos, si queremos la capa de patata, y si no, una capa de berengena, una capa de "carne" con tomate, una capa de berengena, otra capa de "carne" y así hasta llenar aproximadamente el 90% de la fuente. El 10% restante es para la bechamel (que no creo que haga falta poner receta, pero bueno, ahí va: dos cucharadas de margarina, unas 4/5 cucharadas de harina de trigo, y cuando está todo integrado, echamos leche de soja sin edulcorar hasta que se hace una bechamel más bien espesita. salpimentamos y echamos un poco de nuez moscada).
Lo metemos en el horno con "parmesano" rallado por encima unos 40' a unos 180ºC, y subimos la fuente para gratinar al final, y apagamos cuando esté bonito. Desmoldamos y a la mesa!!
sábado, 24 de marzo de 2018
CALLOS A LA MADRILEÑA CON YUBA
Seguimos veganizando recetas tradicionales, ésta vez le toca a un clásico de la gastronomía madrileña, sustituyendo las vísceras de cordero por YUBA, que es la nata secada de la leche de soja. La podéis encontrar en supermercados chinos y es realmente barata. Para ésta receta, recomiendo la yuba en bastones. Aquí tenéis la misma receta de "callos" con setas, que es muy, muy rica también, pero menos proteica.
Vamos allá:

El día anterior dejamos en remojo unos garbanzos....o si no sois tan previsores (cosa que me pasa a mí a menudo), descongelais una tanda que tengáis hecha, o los comprais cocidos de bote. Yo es que me pongo a hervir legumbres como si no hubiera mañana, y luego las congelo en tuppers, para usarlos como base para doscientos platos... así ahorro tiempo y energía.
Ponéis a hervir los garbanzos con la yuba cortada en trozos (es muy frágil, y se rompe muy bien con las manos), que tardan mogollón, si habeis elegido la opción de comenzar de 0 (ya que te has puesto a hervir garbanzos, haz mogollón, y congelas lo que sobren, y por cierto: agrégales alga Kombu y comino y reduciremos en lo posible los gases que puedan ocasionar).Super importante: cazuela de barro, que si no tenéis no pasa nada, pero a mi me encanta cómo saben los guisos en cazuela de barro.
Vamos allá:

El día anterior dejamos en remojo unos garbanzos....o si no sois tan previsores (cosa que me pasa a mí a menudo), descongelais una tanda que tengáis hecha, o los comprais cocidos de bote. Yo es que me pongo a hervir legumbres como si no hubiera mañana, y luego las congelo en tuppers, para usarlos como base para doscientos platos... así ahorro tiempo y energía.
Ponéis a hervir los garbanzos con la yuba cortada en trozos (es muy frágil, y se rompe muy bien con las manos), que tardan mogollón, si habeis elegido la opción de comenzar de 0 (ya que te has puesto a hervir garbanzos, haz mogollón, y congelas lo que sobren, y por cierto: agrégales alga Kombu y comino y reduciremos en lo posible los gases que puedan ocasionar).Super importante: cazuela de barro, que si no tenéis no pasa nada, pero a mi me encanta cómo saben los guisos en cazuela de barro.
Rehogamos una cebolla en aceite de oliva, un par de ajitos laminados y un tomate rallado, y cuando esté transparente, agregamos el "chorizo", si queréis "norcillas" (con cuidado que no se rompan) y rehogamos todo junto otros 10 minutitos o hasta que estén hechas. Después, añadimos una cucharadita de harina de maiz (maicena de toda la vida) y dos de pimentón de la Vera. Añadimos caldo de verduras (o agua y una pastilla de caldo vegetal) hasta cubrirlos, cortamos la yuba en trozos pequeños, y los añadimos junto a los garbanzos cocidos, lo dejamos hacer chup chup a fuego lento con una hojita de laurel media horita, y listo!!!!
Muy, pero que muy ricos, para el frio que al fin, viene:
YUBA O "NO POLLO / NO COSTILLAS"
Llevaba bastante tiempo queriendo trastear con ésta receta... y tras un par de intentos fallidos, al final ha salido una cosa rica, proteica y super sabrosa. Iré perfeccionando la técnica para que la textura me quede mucho más compacta pero estoy realmente contenta. Aquí la veis con calabaza al horno y quinoa con guisantes... como siempre tratad que vuestras comidas tengan proteina, carbohidrato y verdura.
Primero aclarar que la Yuba es la nata de la leche de soja, sacada con un palito y puesta a secar... un proceso que es bastante fácil, pero laborioso, y por 2 euros y algo que cuesta ya la Yuba en un supermercado chino, creo que voy a pasar de ponerme a hervir leche en un cazo y llenar la cocina de palitos con nata de soja a secar, aún a riesgo de quitarle diversión a mis gatos.
Veamos, en un supermercado chino, podéis encontrar la yuba en tres formatos... yuba en bastones, que la uso para hacer unos callos veganos super ricos (receta pinchando en el enlace), o cualquier guiso con legumbres, puesto que es más seca y requiere mucha más cocción. Yuba en lacitos, que he visto que la gente hace pinchos y demás, pero yo no la he usado nunca, y no os puedo decir... y láminas de yuba tierna. Bien, pues ésta es la que vamos a usar. Os pongo la foto de los envases tanto de la de bastones, como de la de lámina:
Bien, pues remojamos las láminas de yuba (unos 250 gr) en agua hirviendo mezclada con un chorro potente de vinagre blanco, una cucharadita de sal y dos cucharaditas de azúcar, hasta que han quedado totalmente hidratadas, y las escurrimos, apretando para quitar el exceso de agua. en el colador, con la yuba, agregamos 5 cucharadas de maicena, 1 cucharada de cebolla en polvo, 1 cucharada de sazonador de pollo (yo compro las especias ya mezcladas en cualquier supermercado), y lo mezclamos todo muy bien ayudándonos con las manos.
Pasamos la yuba impregnada a un paño de algodón super limpio y con la ayuda de un cordel, vamos haciendo un paquetito muy apretado para que las láminas de yuba se compacten lo más posible. Al final queda una especie de momia, que pondremos en un cazo con agua a hervir unos 50'.
Cuando está hervida, la sacamos de la olla y esperamos a que se enfríe. Una vez fría, desenrrollamos y cortamos en pedazos de tamaño medio, ponemos en un cuenco 1/4 de taza de aceite de oliva, un sobrecito de sazonador (veamos, yo en la receta de la foto, eché un sobre de sazonador sabor barbacoa, y me quedó un sabor muy parecido al de las costillas... pero si lo ponéis con sazonador de pollo asado, os quedará un sabor más parecido a ese... o a las finas hierbas... probad y experimentad. Uso los sobres esos que te vienen para usarlos en el horno... aunque si encuentro otros sazonadores, me pasaré, porque vienen con una bolsa de plástico que no uso nunca y que tirarlas porque no las uso me da ascopena), lo removemos para que se impregne todo y lo guardamos en la nevera una noche.
Una vez marinado con lo que queramos, lo pasamos por la plancha sin aceite, para que se haga con el aceite del marinado. Las láminas tienden a separarse un poco y si se churruscan un poco da impresión porque se parece a la piel del pollo churruscada, pero está realmente bueno, la verdad. Así de fácil: lo tenéis ya listo para usar en cualquier receta que queráis: como acompañamiento, en un arroz, en brochetas, etc.
Teniendo en cuenta que tiene un aporte proteico de 50gr/100 gr y sólo 180 calorias/100 gr, es una alternativa estupenda a cualquier producto animal.
Primero aclarar que la Yuba es la nata de la leche de soja, sacada con un palito y puesta a secar... un proceso que es bastante fácil, pero laborioso, y por 2 euros y algo que cuesta ya la Yuba en un supermercado chino, creo que voy a pasar de ponerme a hervir leche en un cazo y llenar la cocina de palitos con nata de soja a secar, aún a riesgo de quitarle diversión a mis gatos.
Veamos, en un supermercado chino, podéis encontrar la yuba en tres formatos... yuba en bastones, que la uso para hacer unos callos veganos super ricos (receta pinchando en el enlace), o cualquier guiso con legumbres, puesto que es más seca y requiere mucha más cocción. Yuba en lacitos, que he visto que la gente hace pinchos y demás, pero yo no la he usado nunca, y no os puedo decir... y láminas de yuba tierna. Bien, pues ésta es la que vamos a usar. Os pongo la foto de los envases tanto de la de bastones, como de la de lámina:
![]() |
| láminas de yuba |
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| bastones de Yuba |
Pasamos la yuba impregnada a un paño de algodón super limpio y con la ayuda de un cordel, vamos haciendo un paquetito muy apretado para que las láminas de yuba se compacten lo más posible. Al final queda una especie de momia, que pondremos en un cazo con agua a hervir unos 50'.
Cuando está hervida, la sacamos de la olla y esperamos a que se enfríe. Una vez fría, desenrrollamos y cortamos en pedazos de tamaño medio, ponemos en un cuenco 1/4 de taza de aceite de oliva, un sobrecito de sazonador (veamos, yo en la receta de la foto, eché un sobre de sazonador sabor barbacoa, y me quedó un sabor muy parecido al de las costillas... pero si lo ponéis con sazonador de pollo asado, os quedará un sabor más parecido a ese... o a las finas hierbas... probad y experimentad. Uso los sobres esos que te vienen para usarlos en el horno... aunque si encuentro otros sazonadores, me pasaré, porque vienen con una bolsa de plástico que no uso nunca y que tirarlas porque no las uso me da ascopena), lo removemos para que se impregne todo y lo guardamos en la nevera una noche.
Una vez marinado con lo que queramos, lo pasamos por la plancha sin aceite, para que se haga con el aceite del marinado. Las láminas tienden a separarse un poco y si se churruscan un poco da impresión porque se parece a la piel del pollo churruscada, pero está realmente bueno, la verdad. Así de fácil: lo tenéis ya listo para usar en cualquier receta que queráis: como acompañamiento, en un arroz, en brochetas, etc.
Teniendo en cuenta que tiene un aporte proteico de 50gr/100 gr y sólo 180 calorias/100 gr, es una alternativa estupenda a cualquier producto animal.
domingo, 25 de febrero de 2018
AREPAS
Pues mira que hacía tiempo que no las hacía... pero hoy han venido invitados y me he liado la manta a la cabeza. Porque mira que son fáciles, rápidas y baratuelas, oye, vamos al lío:
2 tazas de harina de maíz (yo siempre las compro de la marca P.AN o Doñarepa, a ser posible de maiz amarillo, que me gusta más que el blanco, pero comprad la que queráis. Ahora la tenéis en cualquier supermercado, y si no, en tiendas de alimentación sudamericana. Ojo que no es Maicena... es harina de maiz, no fécula de maiz) y dos tazas y media de caldo de verduras ( y si vais con poco tiempo, o no lo habéis previsto, agua con pastilla de caldo de verduras... tratad de que no lleve palma). Lo amasais hasta que se hace una pasta firme y lo dejáis reposar unos 15 minutos.
Mientras tanto, forráis dos platos llanos con papel film, partís la masa principal en bolas del tamaño de un puño, lo colocais en el centro de uno de los platos, y con el culete del otro plato, la aplastáis hasta que se hace una oblea gordita. Aplanad un pelín más con los dedos.
Y ahora la rellenáis con lo que os venga en gana.... es genial para utilizar las sobras de otros guisos, que ya sabéis que en ésta casa no se tira nada, pero os pongo ideas, por si no tenéis sobras:
- setas, cilantro y mozzarella vegana (prometo poner receta)
- soja texturizada fina, frita con cebollita y especias (si teneis un sazonador de especias mexicanas, seria genial), cilantro y maiz
- maiz y cilantro, y queso rallado tipo parmesano
- Noatún, cebolla morada, maiz, pimientos, aceitunas....
Lo cerráis con cuidado por la mitad, con las manos mojadas en agua y apretáis los bordeis. Y en una sartén con un poco de aceite, las pasáis hasta que quedan doraditas. Freirlas en mucho aceite es una opción, pero la harina de maiz coge mucho aceite y resulta pesado....
Las servís con salsa valentina, o mojo verde (cilantro picado, ajo, vinagre, aceite, sal y cominos) y están de muerte...
2 tazas de harina de maíz (yo siempre las compro de la marca P.AN o Doñarepa, a ser posible de maiz amarillo, que me gusta más que el blanco, pero comprad la que queráis. Ahora la tenéis en cualquier supermercado, y si no, en tiendas de alimentación sudamericana. Ojo que no es Maicena... es harina de maiz, no fécula de maiz) y dos tazas y media de caldo de verduras ( y si vais con poco tiempo, o no lo habéis previsto, agua con pastilla de caldo de verduras... tratad de que no lleve palma). Lo amasais hasta que se hace una pasta firme y lo dejáis reposar unos 15 minutos.
Mientras tanto, forráis dos platos llanos con papel film, partís la masa principal en bolas del tamaño de un puño, lo colocais en el centro de uno de los platos, y con el culete del otro plato, la aplastáis hasta que se hace una oblea gordita. Aplanad un pelín más con los dedos.
Y ahora la rellenáis con lo que os venga en gana.... es genial para utilizar las sobras de otros guisos, que ya sabéis que en ésta casa no se tira nada, pero os pongo ideas, por si no tenéis sobras:
- setas, cilantro y mozzarella vegana (prometo poner receta)
- soja texturizada fina, frita con cebollita y especias (si teneis un sazonador de especias mexicanas, seria genial), cilantro y maiz
- maiz y cilantro, y queso rallado tipo parmesano
- Noatún, cebolla morada, maiz, pimientos, aceitunas....
Lo cerráis con cuidado por la mitad, con las manos mojadas en agua y apretáis los bordeis. Y en una sartén con un poco de aceite, las pasáis hasta que quedan doraditas. Freirlas en mucho aceite es una opción, pero la harina de maiz coge mucho aceite y resulta pesado....
Las servís con salsa valentina, o mojo verde (cilantro picado, ajo, vinagre, aceite, sal y cominos) y están de muerte...
MORTADELA VEGANA
Pues no es que la eche especialmente de menos, pero tenía ganas de probar ésta receta de Santuario Gaia, porque las opciones que encuentro en el supermercado llevan huevo, y las que compro en tiendas especializadas se acaban en casa en un flis flas (Gracias Emilio) y no me duran nada, aparte de salir carillas... a si que me he puesto a ello:
En el vaso de la batidora ponemos 200 gr de anacardos crudos (yo los compro en el Mercadona), , una cucharadita de sal, media cucharadita de pimienta negra, dos cucharaditas de ajo en polvo, dos de cebolla en polvo y una cucharada y media de tomillo (que si no tenéis, lo podeis sustituir por romero y queda super bien también). El líquido de medio bote de remolacha en tiras, o el líquido de una bolsita de remolachas cocidas, o el líquido de cocer remolacha (yo estoy muy vaga desde hace unos años, y la remolacha la compro ya cocida, que se le va a hacer). 2 cucharadas de limón, y 3 cucharaditas de ketchup,salsa barbacoa o concentrado de tomate, lo que os venga más a mano.
30 de levadura nutricional... esto le da un aporte proteico que lo flipas, junto con el aporte proteico de los anacardos.
Aparte en un cacito, ponemos 600 mL vaso de agua y tres cucharadas de agar agar en polvo (veamos, esto es muy importante, porque yo pensé: tengo en tiras, lo paso por la picadora y listo... y no!! me salió una maravillosa crema de mortadela y no cuajó, a si que insisto en que tiene que ser agar agar en polvo, no en copos ni en tiras....), y cuando el agar agar se ha disuelto, lo agregáis al vaso de la batidora con todos los ingredientes. Batimos hasta que se forme una pasta. Rectificamos de sal.
Podeis echarle aceitunas picadas o enteras, pimientos morrones, tomates secos hidratados y picados... o lo que se os ocurra para ir variando. Aquí tenéis otra variación, ésta vez con setas.
Pues ahora sin sacar la mezcla de la batidora, lo dejamos enfriar unas 3 horas en la nevera para darle forma, desmoldar (con la punta de un cuchillo se despega lo poco que se haya podido pegar a los bordes) y listo!!! Realmente rica y con muy buena textura.
¡¡Mortadela para merendar!!
El agar agar es carete, pero tampoco tanto... sale como a 12 euros unos 200 gr, pero teniendo en cuenta que solo usamos 3 cucharadas cunde muchísimo, y a cuenta sale como 1 euro cada vez que hacemos ésto. Los anacardos unos 3 euros, y después lo demás, pues apenas sube nada, a si que por 4.5 euros tenemos un bloque de casi 1 kg de mortadela (900 gr ha pesado la mía), a si que está bastante bien la relación calidad/precio: el aporte proteínico es superior a los 40 gr de proteinas/100 gr (triplica el aporte proteínico de la mortadela de origen animal), sin hormonas, sin grasas saturadas, sin antibióticos, y lo que es más importante: sin crueldad animal.
En el vaso de la batidora ponemos 200 gr de anacardos crudos (yo los compro en el Mercadona), , una cucharadita de sal, media cucharadita de pimienta negra, dos cucharaditas de ajo en polvo, dos de cebolla en polvo y una cucharada y media de tomillo (que si no tenéis, lo podeis sustituir por romero y queda super bien también). El líquido de medio bote de remolacha en tiras, o el líquido de una bolsita de remolachas cocidas, o el líquido de cocer remolacha (yo estoy muy vaga desde hace unos años, y la remolacha la compro ya cocida, que se le va a hacer). 2 cucharadas de limón, y 3 cucharaditas de ketchup,salsa barbacoa o concentrado de tomate, lo que os venga más a mano.
30 de levadura nutricional... esto le da un aporte proteico que lo flipas, junto con el aporte proteico de los anacardos.
Aparte en un cacito, ponemos 600 mL vaso de agua y tres cucharadas de agar agar en polvo (veamos, esto es muy importante, porque yo pensé: tengo en tiras, lo paso por la picadora y listo... y no!! me salió una maravillosa crema de mortadela y no cuajó, a si que insisto en que tiene que ser agar agar en polvo, no en copos ni en tiras....), y cuando el agar agar se ha disuelto, lo agregáis al vaso de la batidora con todos los ingredientes. Batimos hasta que se forme una pasta. Rectificamos de sal.
Podeis echarle aceitunas picadas o enteras, pimientos morrones, tomates secos hidratados y picados... o lo que se os ocurra para ir variando. Aquí tenéis otra variación, ésta vez con setas.
Pues ahora sin sacar la mezcla de la batidora, lo dejamos enfriar unas 3 horas en la nevera para darle forma, desmoldar (con la punta de un cuchillo se despega lo poco que se haya podido pegar a los bordes) y listo!!! Realmente rica y con muy buena textura.
¡¡Mortadela para merendar!!
El agar agar es carete, pero tampoco tanto... sale como a 12 euros unos 200 gr, pero teniendo en cuenta que solo usamos 3 cucharadas cunde muchísimo, y a cuenta sale como 1 euro cada vez que hacemos ésto. Los anacardos unos 3 euros, y después lo demás, pues apenas sube nada, a si que por 4.5 euros tenemos un bloque de casi 1 kg de mortadela (900 gr ha pesado la mía), a si que está bastante bien la relación calidad/precio: el aporte proteínico es superior a los 40 gr de proteinas/100 gr (triplica el aporte proteínico de la mortadela de origen animal), sin hormonas, sin grasas saturadas, sin antibióticos, y lo que es más importante: sin crueldad animal.
lunes, 5 de febrero de 2018
PICADILLO DE "CHORIZO"
Básicamente, a cualquier cosa que le eches pimentón dulce, ajo y orégano, ya tienes sabor a chorizo a muerte... a si que aquí está el picadillo de "chorizo" sin chorizo y sin cerdito:
Una taza de soja texturizada hidratada y escurrida, dos cucharaditas de pimentón dulce (si os gusta picante, pues le echais un poco), una cucharadita de ajo y otra de cebolla en polvo, y una cucharadita de orégano, un chorrito de salsa de soja, y lo pasais por la sartén con un poco de aceite de oliva. Se hace y cuando está se agrega pimienta y se rectifica de sal, y listo.
Para una pasta, un arroz, un revuelto con patatas... vamos para un roto y un descosido.
Y tampoco tengo foto, pero prometo hacerla... :)
Una taza de soja texturizada hidratada y escurrida, dos cucharaditas de pimentón dulce (si os gusta picante, pues le echais un poco), una cucharadita de ajo y otra de cebolla en polvo, y una cucharadita de orégano, un chorrito de salsa de soja, y lo pasais por la sartén con un poco de aceite de oliva. Se hace y cuando está se agrega pimienta y se rectifica de sal, y listo.
Para una pasta, un arroz, un revuelto con patatas... vamos para un roto y un descosido.
Y tampoco tengo foto, pero prometo hacerla... :)
1000 Cosas que hacer con la Soja Texturizada Fina
Como mi pequesobri ha dado el paso, y trae a su madre cabeza abajo, vamos a poner cosas fáciles que te mueres para que no se canse, y sobre todo para que los demás no lo vean una carga.
Comenzamos con la cosa más sencilla del mundo, más versátil y más barata: La soja texturizada!!! Teniendo en cuenta que ahora se encuentra hasta el Mercadona, aparte de en cualquier herbolario y que cuesta "ná y menos", y que encima cunde que no veas, y que tiene 52 gr de proteina por cada 100 gr de producto (la proteina de origen animal no llega ni a a 25 gr por la misma cantidad) sólo he de decir que es una opción sana, rica, saludable y encima sin sufrimiento animal. Vamos, que es la repera.
Comenzamos: cuando la compráis y abrís el paquete, os quedáis un poco de: pero ésto es un sustituto de la carne picada?? si parecen corn flakes!! Y si, viene deshidratada, por lo que encima dura la tira conservada en un tarro, y es una cosa como que así:
Sequilla. A si que antes de cocinarla, hay que hidratarla: se pone la cantidad que queráis (dobla al hidratarse, a si que hacedlo con tiento). Yo la hidrato con caldo de verduras y salsa de soja, si tengo, o bien con agua y salsa de soja, si no tengo caldo de verduras. Mejor si está tibio. Pongo en un bol y cubrís con agua y salsa de soja. Si la absorbe, echad un poqutio más, hasta que queda con una textura blandita:
Ahora ya es el momento de hacerla. ¿usos? los mismos que cuando teníais carne picada, os pongo unos ejemplos y luego vosotros innovais y experimentáis:
- SALSA BOLOGNESA
Receta aquí:
-CANELONES
Si le echas a la bolognesa unos champis picaditos, y con ellos rellenas unos canelones o una lasagna y la cubres con bechamel vegetal, tienes unos canelones fetén. (la bechamel vegetal se hace exactamente igual que la otra, pero con leche de soja y margarina, en vez de leche de vaca y mantequilla. Tan solo cuidad la marca de la leche de soja, que no lleve azúcares en ella, que a veces se pasan). Si por encima le ponéis parmesano vegetal rallado, ya está que te mueres.
-MOUSSAKA
Receta aqui
-PICADILLO DE "CHORIZO"
Receta aquí
- SOPA DE GALETS
La receta la tenéis aquí:
- ALBÓNDIGAS:
Receta aquí.
- ATÚN VEGANO
Receta aquí.
A si que tenéis ya la base para hacer muchas cosas ricas, proteicas y fáciles. A si que no hay excusa, ahora trastead mucho en la cocina, y hacer mil variaciones.
Comenzamos con la cosa más sencilla del mundo, más versátil y más barata: La soja texturizada!!! Teniendo en cuenta que ahora se encuentra hasta el Mercadona, aparte de en cualquier herbolario y que cuesta "ná y menos", y que encima cunde que no veas, y que tiene 52 gr de proteina por cada 100 gr de producto (la proteina de origen animal no llega ni a a 25 gr por la misma cantidad) sólo he de decir que es una opción sana, rica, saludable y encima sin sufrimiento animal. Vamos, que es la repera.
Comenzamos: cuando la compráis y abrís el paquete, os quedáis un poco de: pero ésto es un sustituto de la carne picada?? si parecen corn flakes!! Y si, viene deshidratada, por lo que encima dura la tira conservada en un tarro, y es una cosa como que así:
Sequilla. A si que antes de cocinarla, hay que hidratarla: se pone la cantidad que queráis (dobla al hidratarse, a si que hacedlo con tiento). Yo la hidrato con caldo de verduras y salsa de soja, si tengo, o bien con agua y salsa de soja, si no tengo caldo de verduras. Mejor si está tibio. Pongo en un bol y cubrís con agua y salsa de soja. Si la absorbe, echad un poqutio más, hasta que queda con una textura blandita:
Ahora ya es el momento de hacerla. ¿usos? los mismos que cuando teníais carne picada, os pongo unos ejemplos y luego vosotros innovais y experimentáis:
- SALSA BOLOGNESA
-CANELONES
Si le echas a la bolognesa unos champis picaditos, y con ellos rellenas unos canelones o una lasagna y la cubres con bechamel vegetal, tienes unos canelones fetén. (la bechamel vegetal se hace exactamente igual que la otra, pero con leche de soja y margarina, en vez de leche de vaca y mantequilla. Tan solo cuidad la marca de la leche de soja, que no lleve azúcares en ella, que a veces se pasan). Si por encima le ponéis parmesano vegetal rallado, ya está que te mueres.
-MOUSSAKA
Receta aqui
-PICADILLO DE "CHORIZO"
Receta aquí
- SOPA DE GALETS
La receta la tenéis aquí:
- ALBÓNDIGAS:
Receta aquí.
- ATÚN VEGANO
Receta aquí.
A si que tenéis ya la base para hacer muchas cosas ricas, proteicas y fáciles. A si que no hay excusa, ahora trastead mucho en la cocina, y hacer mil variaciones.
SALSA BOLOGNESA
O sea, la rápida cuando no tienes nada que comer, y no te apetece hacer absolutamente nada: hidratas soja texturizada fina, mientras, pones a hervir la pasta.
Cortas cebolla finita y un ajito , y la pones a pochar con aceite de oliva junto con la soja hidratada y escurrida. Hay quien echa zanahorias picaditas, a mi me gusta con pimiento rojo (de bote o natural, depende de la prisa que tenga una y el nivel de vagancia). Se echa un chorrito de salsa de soja y se va removiendo hasta que está todo hecho. Después, tomate frito, o bien, tomate triturado, y se va dejando hacer en la sartén hasta que queda todo rico ( el tomate triturado es muy ácido, a si que aparte de salarlo, echo una cucharadita de azúcar para bajar la acidez). Cuando está, se corrige de sal y pimienta, y yo le echo albahaca y orégano.
Se echa sobre la pasta, y se espolvorea con parmesano vegano y listo para comer.
Cortas cebolla finita y un ajito , y la pones a pochar con aceite de oliva junto con la soja hidratada y escurrida. Hay quien echa zanahorias picaditas, a mi me gusta con pimiento rojo (de bote o natural, depende de la prisa que tenga una y el nivel de vagancia). Se echa un chorrito de salsa de soja y se va removiendo hasta que está todo hecho. Después, tomate frito, o bien, tomate triturado, y se va dejando hacer en la sartén hasta que queda todo rico ( el tomate triturado es muy ácido, a si que aparte de salarlo, echo una cucharadita de azúcar para bajar la acidez). Cuando está, se corrige de sal y pimienta, y yo le echo albahaca y orégano.
Se echa sobre la pasta, y se espolvorea con parmesano vegano y listo para comer.
NOATÚN
Si vienes pensando que reproduce el sabor del atún, éste no es tu sitio. Pero es un sustitutivo bastante proteico, sano, sin mercurio, sin sufrimiento y bastante rico. Además no se tarda nada, por lo que yo me hago unas ensaladas para sandwiches (si lo mezclas con cebollita, maiz, pimiento, y veganesa, por ejemplo), una base para hacer unas empanadas (con cebolla, aceitunas, pimiento, champiñones y salsa de tomate) o bien, para hacer pasta (el no atún, cebollita, limón, albahaca, mejorana, y nata de soja), para pizzas, para rellenar tomates con veganesa (que hay varias marcas en los supers que son mahonesas sin huevo y sin leche, yo lo hago con tofu o con leche de soja, un día si me lo pedís subo la receta, que lo hacíamos porque mi hermana era alérgica al huevo y llevo haciendo veganesa desde los 11 años), o para lo que se te ocurra. Versátil, barato y congelable, a si que yo hago como para un regimiento, y siempre tengo en el congelador para descongelar en un tiriquitaun y usar.
Ponemos a hervir una taza de agua con 2 láminas de alga nori cortada en trozos finitos, cuando está el alga que se ha medio deshecho, se agrega una taza de soja texturizada fina y un buen chorro de salsa de soja, y se deja cocer unos 10 minutos a fuego lento.
Cuando esté, se agrega un buen chorro de aceite de oliva y dos cucharaditas de vinagre de manzana,, se rectifica de sal. Y listo!!!
No, tampoco tengo foto... prometo hacer la próxima vez.
Ponemos a hervir una taza de agua con 2 láminas de alga nori cortada en trozos finitos, cuando está el alga que se ha medio deshecho, se agrega una taza de soja texturizada fina y un buen chorro de salsa de soja, y se deja cocer unos 10 minutos a fuego lento.
Cuando esté, se agrega un buen chorro de aceite de oliva y dos cucharaditas de vinagre de manzana,, se rectifica de sal. Y listo!!!
No, tampoco tengo foto... prometo hacer la próxima vez.
SOJÓNDIGAS o Albóndigas de soja.
Soja texturizada fina remojada en agua o caldo de verduras y salsa de soja (chorro generoso), hasta que ha quedado esponjosa y tierna, la mezclamos con una cucharadita de ajo y cebolla en polvo (o si teneis más tiempo ajito y cebollita picada), perejil, tomillo, pan rallado, y una o dos cucharadas de harina yolanda (La harina típica para rebozar sin huevo que la venden con ésta marca o con cualquier otra en cualquier supermercado). Sal, pimienta al gusto.
Agregamos caldito y trabajamos la masa hasta que se haga una pasta densa y consistente. Se guarda en la nevera hasta que coje consistencia (una hora o dos), y se forman bolitas, se pasan por harina, y yo las pongo en una bandeja de horno y las hago a unos 200ºC hasta que están doraditas. Que los fritos nos sientan fatal. Luego salsita:
Ajo, cebolla grande, zanahoria, pimiento verde y rojo y tomate en trozos, rehogados en aceite de oliva, cuando están pochaditos, echamos una cucharada de harina y otra de pimentón dulce y enseguida sin que se queme, añadimos agua y vino blanco, y hacemos chup chup. Lo pasamos por la turmix, y si queda muy clara, agregamos una cucharada de maicena (harina de maiz).
Echamos las albóndigas, unas patatas cocidas y unos guisantes (y champis si quereis, o unos corazones de alcachofa) y dejamos que haga chup chup otro ratejo a fuego muy lento con un par de hojas de laurel, y listo.
Si no le echais patata, podeis acompañarlo con un arroz, que cunde mucho, y el resto congelarlo para otro día.
También podéis hacer una salsa de tomate estupenda, y dejar las albóndigas haciendo chup chup en ella.
domingo, 7 de enero de 2018
SOPA DE GALETS
Llevo la tira sin entrar por aquí, sin para de cocinar, pero sin tener un tiempito para sentarme a explicaros cómo hago las cosas. Y en éstas fiestas he tenido mil y una oportunidad de veganizar recetas tradicionales, probar mil cosas que he encontrado en mis incursiones en supermercados y probar y hacer probar pruebas.
A si que vamos con una sencillita, e inevitablemente tradicional en éstas fechas. Creo que sin sopa de galets, en Catalunya no es Navidad. Están indisolublemente unidas. A si que vamos a explicaros cómo la hago, porque estéis dónde estéis, está super rica. Sin duda es una de mis recetas favoritas en éstas fechas.
Primero, comprar galets... que es éste tipo de pasta que parece un ombliguito. Cuanto más grandes sean, pues mejor los rellenaremos. A mí me gustan de tamaño mediano, que los muy, muy grandes me parece una exageración, y los muy pequeños quedan ridículos.
Bien, pues seguimos.
Hacemos un caldo de verduras básico, con puerro, patata, col, zanahoria, cebolla, ajito, nabo, apio... Colamos las verduras y reservamos el caldo. (podemos triturar una parte de las verduras y añadirlas al caldo para espesarlo. Las verduras sobrantes, no las tiréis, las reservais y os hacéis una cremita para la noche) vamos lo normal, o bien lo compramos ya hecho. Que también es otra opción. A mí me gusta echar un par de cucharadas soperas de tomate triturado en el caldo y un chorrito de jerez.
Mientras se está haciendo el caldo, o abriendo el tetra brick del caldo de verduras, hacemos el relleno:
Con una taza de soja texturizada fina que hemos remojado con un poco del caldo de verduras y salsa de soja (chorro generoso), hasta que ha quedado esponjosa y tierna, la mezclamos con una cucharadita de ajo y cebolla en polvo, piñones o almendritas muy picadas en la picadora, dos cucharadas de pan rallado, y una o dos cucharadas de harina yolanda. Sal, pimienta al gusto. Agregamos caldito y trabajamos la masa hasta que se haga una pasta densa y consistente.
Con ésta masa, la cogemos con una minicucharilla y vamos rellenando los galets crudos, apretando bastante la masa en el proceso, y los vamos reservando.
Cuando calculáis que teneis los suficientes, ponéis el caldo a hervir, y cuando está a punto, bajáis el fuego y agregáis los galets rellenos con mucho cuidado y los mantenéis a fuego lento hasta que se haga la pasta.
Si subís el fuego, tenéis el peligro de que la pasta se mueva demasiado al ebullir, y se salgan los galets.
Ah, si os ha sobrado masa, podéis hacer mini pelotitas y ponerlas también a cocer junto con los galets en el caldo.
Y ya está, fácil, fácil... y super rico.
A si que vamos con una sencillita, e inevitablemente tradicional en éstas fechas. Creo que sin sopa de galets, en Catalunya no es Navidad. Están indisolublemente unidas. A si que vamos a explicaros cómo la hago, porque estéis dónde estéis, está super rica. Sin duda es una de mis recetas favoritas en éstas fechas.
Primero, comprar galets... que es éste tipo de pasta que parece un ombliguito. Cuanto más grandes sean, pues mejor los rellenaremos. A mí me gustan de tamaño mediano, que los muy, muy grandes me parece una exageración, y los muy pequeños quedan ridículos.
Bien, pues seguimos.
Hacemos un caldo de verduras básico, con puerro, patata, col, zanahoria, cebolla, ajito, nabo, apio... Colamos las verduras y reservamos el caldo. (podemos triturar una parte de las verduras y añadirlas al caldo para espesarlo. Las verduras sobrantes, no las tiréis, las reservais y os hacéis una cremita para la noche) vamos lo normal, o bien lo compramos ya hecho. Que también es otra opción. A mí me gusta echar un par de cucharadas soperas de tomate triturado en el caldo y un chorrito de jerez.
Mientras se está haciendo el caldo, o abriendo el tetra brick del caldo de verduras, hacemos el relleno:
Con una taza de soja texturizada fina que hemos remojado con un poco del caldo de verduras y salsa de soja (chorro generoso), hasta que ha quedado esponjosa y tierna, la mezclamos con una cucharadita de ajo y cebolla en polvo, piñones o almendritas muy picadas en la picadora, dos cucharadas de pan rallado, y una o dos cucharadas de harina yolanda. Sal, pimienta al gusto. Agregamos caldito y trabajamos la masa hasta que se haga una pasta densa y consistente.
Con ésta masa, la cogemos con una minicucharilla y vamos rellenando los galets crudos, apretando bastante la masa en el proceso, y los vamos reservando.
Cuando calculáis que teneis los suficientes, ponéis el caldo a hervir, y cuando está a punto, bajáis el fuego y agregáis los galets rellenos con mucho cuidado y los mantenéis a fuego lento hasta que se haga la pasta.
Si subís el fuego, tenéis el peligro de que la pasta se mueva demasiado al ebullir, y se salgan los galets.
Ah, si os ha sobrado masa, podéis hacer mini pelotitas y ponerlas también a cocer junto con los galets en el caldo.
Y ya está, fácil, fácil... y super rico.
miércoles, 22 de noviembre de 2017
PUTURRÚ DE TOFOIE
Tenía muchas ganas de ponerme con ésta receta, y el otro día me puse mano a la obra, adaptando cosas que no encontraba; vamos allá:
Cogemos 200 gr de tofu firme y lo secamos con papel de cocina para que se vaya la humedad, lo cortamos en trozos medianos y lo ponemos en un vaso de batidora y lo batimos hasta que se haga un puré suave.
Aparte en la picadora de especias (veamos, inciso: las picadoras de especias son MUY CARAS, y cumplen exactamente la misma función que un molinillo eléctrico de café, que es más de la mitad de barato. Yo tengo el mio sólo para las especias, y estoy feliz haciendo mis curries y demás de una forma eficiente y barata), picamos 1 baya de enebro, 2 bolitas de pimienta rosa y una de pimienta negra (si no teneis, pues un poco de pimienta blanca en polvo, o un par de vueltas de molinillo de mezcla de pimientas), 2 clavos de olor. Una vez picado, lo agregamos al tofu batido, junto con una cucharadita de sal, una de ajo en polvo, una de cebolla en polvo (o media cebollita pochada y batida junto al tofu), 1 cucharada de concentrado de tomate (o dos de tomate frito, pero no es lo mismo) una trufa negra (si no tenéis, o lo veis muy caro, saltaros ésto, queda bien, pero tampoco os matéis), una cucharada grande de humo líquido (ya comenté en la receta del chorizo cómo lo conseguí), y una cucharadita de miso (explicación en la receta de la sobrasada ). Lo batimos todo junto un ratejo más.
En un cacito, ponemos medio vaso de vino blanco (aunque yo aconsejo que uséis cognac, oporto o whiskey, que el sabor es más intenso y queda mucho más rico... o medio de vino, medio de cognac... es que mejora muchísimo el sabor ), y lo ponemos a fuego vivo dejando que hierva unos segundos hasta que se evapore el alcohol (con un SXE en casa, ésto es muy importante, que luego viene la poli straight edge y me lo detiene), agregamos 200 mL de leche de soja o de avena, removiendo con una espátula de madera, y 3 cucharadas de agar-agar en polvo (que yo lo tengo en fibras, pero lo meto en la picadora y punto), esperamos a que hierva otra vez y bajamos el fuego sin dejar de remover.
Cogemos 3-4 boletus secos o shiitakes secos (yo los compro en el super chino a un precio imbatible), y los molemos en el molinillo de especias hasta que se hace una especie de harina (que comprarla hecha es mucho más caro que hacerlo nosotros y nos cuesta la energía de apretar el botón del molinillo), y una vez convertido en polvo, lo agregamos a la leche sin dejar de remover. Dejamos unos 2-3 minutos al fuego y agregamos 50 mL de leche de avena o soja en la que hemos diluido una cucharada de almidón de yuca, y sin dejar de remover esperamos que espese un poco hasta que se haga una especie de crema, si espesa mucho, agregamos más leche.
Vertemos la mezcla en el vaso de batidora junto con un chorro de nata de soja, y dos cucharadas de aceite de oliva, y lo batimos durante un ratito hasta que está todo integrado.
En moldes (yo uso los moldes de madalenas), los untamos de aceite, y ponemos en la base finas hierbas, romero, cebollino, para los que les gustan las sensaciones fuertes, pimienta, etc, y agregamos la mezcla y lo dejamos enfriar en la nevera al menos 4 horas antes de desmoldarlo (yo lo dejo toda la noche) y queda así de requetebién:
Si vienen visitas: servidlo con tostaditas y confituras o frutos rojos. Y por cierto, se puede congelar, a si que yo hago varias tandas, cubro el molde con papel film y congelo. Y luego, listo para servir :).
Cogemos 200 gr de tofu firme y lo secamos con papel de cocina para que se vaya la humedad, lo cortamos en trozos medianos y lo ponemos en un vaso de batidora y lo batimos hasta que se haga un puré suave.
Aparte en la picadora de especias (veamos, inciso: las picadoras de especias son MUY CARAS, y cumplen exactamente la misma función que un molinillo eléctrico de café, que es más de la mitad de barato. Yo tengo el mio sólo para las especias, y estoy feliz haciendo mis curries y demás de una forma eficiente y barata), picamos 1 baya de enebro, 2 bolitas de pimienta rosa y una de pimienta negra (si no teneis, pues un poco de pimienta blanca en polvo, o un par de vueltas de molinillo de mezcla de pimientas), 2 clavos de olor. Una vez picado, lo agregamos al tofu batido, junto con una cucharadita de sal, una de ajo en polvo, una de cebolla en polvo (o media cebollita pochada y batida junto al tofu), 1 cucharada de concentrado de tomate (o dos de tomate frito, pero no es lo mismo) una trufa negra (si no tenéis, o lo veis muy caro, saltaros ésto, queda bien, pero tampoco os matéis), una cucharada grande de humo líquido (ya comenté en la receta del chorizo cómo lo conseguí), y una cucharadita de miso (explicación en la receta de la sobrasada ). Lo batimos todo junto un ratejo más.
En un cacito, ponemos medio vaso de vino blanco (aunque yo aconsejo que uséis cognac, oporto o whiskey, que el sabor es más intenso y queda mucho más rico... o medio de vino, medio de cognac... es que mejora muchísimo el sabor ), y lo ponemos a fuego vivo dejando que hierva unos segundos hasta que se evapore el alcohol (con un SXE en casa, ésto es muy importante, que luego viene la poli straight edge y me lo detiene), agregamos 200 mL de leche de soja o de avena, removiendo con una espátula de madera, y 3 cucharadas de agar-agar en polvo (que yo lo tengo en fibras, pero lo meto en la picadora y punto), esperamos a que hierva otra vez y bajamos el fuego sin dejar de remover.
Cogemos 3-4 boletus secos o shiitakes secos (yo los compro en el super chino a un precio imbatible), y los molemos en el molinillo de especias hasta que se hace una especie de harina (que comprarla hecha es mucho más caro que hacerlo nosotros y nos cuesta la energía de apretar el botón del molinillo), y una vez convertido en polvo, lo agregamos a la leche sin dejar de remover. Dejamos unos 2-3 minutos al fuego y agregamos 50 mL de leche de avena o soja en la que hemos diluido una cucharada de almidón de yuca, y sin dejar de remover esperamos que espese un poco hasta que se haga una especie de crema, si espesa mucho, agregamos más leche.
Vertemos la mezcla en el vaso de batidora junto con un chorro de nata de soja, y dos cucharadas de aceite de oliva, y lo batimos durante un ratito hasta que está todo integrado.
En moldes (yo uso los moldes de madalenas), los untamos de aceite, y ponemos en la base finas hierbas, romero, cebollino, para los que les gustan las sensaciones fuertes, pimienta, etc, y agregamos la mezcla y lo dejamos enfriar en la nevera al menos 4 horas antes de desmoldarlo (yo lo dejo toda la noche) y queda así de requetebién:
Si vienen visitas: servidlo con tostaditas y confituras o frutos rojos. Y por cierto, se puede congelar, a si que yo hago varias tandas, cubro el molde con papel film y congelo. Y luego, listo para servir :).
lunes, 13 de noviembre de 2017
PAPA A LA HUANCAINA
A veces asocias comidas a personas.... y como no puede ser de otra forma, siempre asociaré la salsa Huancaína a Klau, y el contrabando salsa de Huancaína Perú-España.... pero aprendí a hacerla, y ahora, veganizándola cuando he conseguido quitarme el queso de la dieta:
El problema eran los ajíes (que no hay quien los encuentre frescos), pero me fuí a un supermercado sudamericano del barrio de mis padres (Carabanchel) y compré un tarrito de pasta de ají que creo que me va a durar años... porque pica como el demonio y uso poquito para cada vez. Creo que me costó como 5 euros, a si que está más que amortizado el pobre.
Pochamos a la sartén sin que se queme una cebolla picadita y un diente de ajo, y cuando está transparente, lo echamos a la batidora junto con 50 gr de galletitas saladas, una cucharadita de pasta de ají, 2 cucharadas soperas de no-queso en polvo, y dos pequeñas de levadura nutricional para aumentar el sabor a queso. Media taza de leche de soja sin azúcares (importante, miradlo que yo hice una mozzarella estupenda con sabor dulce, que no sabías si comías una pizza o un postre), media cucharadita de cúrcuma y una cucharadita de sal. Lo batís todo y:
a) si queda muy espesa: le agregáis leche de soja
b) si queda muy líquida: le agregáis más galletitas.
c) rectificais el picante, con cuidado.
Aparte cocemos las patatas en agua con sal (a veces las aso al horno, si tengo tiempo y el horno encendido, me gustan así muchísimo más), las partimos en rodajas, y las ponemos sobre una fuente, y para sustituir el huevo cocido, normalmente uso tofu a la plancha, con un chorrito al final de salsa de soja y dejo que lo absorba, y sal kala namak para darle sabor a huevo. Hay recetas de huevos veganos cocidos, pero me dan una pereza terrible, y teniendo en cuenta que he crecido en una casa en la que no se usaba el huevo demasiado (mi hermana era alérgica de pequeña), pues como que me he acostumbrado a vivir sin él.
Ponemos el tofu a la plancha encima de la patata, echamos la salsa Huancaina, y adornamos con perejil picado y aceitunas negras y ya está.
Esta salsa es algo adictiva... y hay quien la echa en la pasta, o en el arroz, o con otros tipos de comida: queda bastante estupenda con mil cosas.
En una fiesta en casa lo puse encima de unos boniatos al horno cortados en rodajas y quedaron espectaculares (sencillo y resultón). A cucharadas también está bueno ;).
El problema eran los ajíes (que no hay quien los encuentre frescos), pero me fuí a un supermercado sudamericano del barrio de mis padres (Carabanchel) y compré un tarrito de pasta de ají que creo que me va a durar años... porque pica como el demonio y uso poquito para cada vez. Creo que me costó como 5 euros, a si que está más que amortizado el pobre.
Pochamos a la sartén sin que se queme una cebolla picadita y un diente de ajo, y cuando está transparente, lo echamos a la batidora junto con 50 gr de galletitas saladas, una cucharadita de pasta de ají, 2 cucharadas soperas de no-queso en polvo, y dos pequeñas de levadura nutricional para aumentar el sabor a queso. Media taza de leche de soja sin azúcares (importante, miradlo que yo hice una mozzarella estupenda con sabor dulce, que no sabías si comías una pizza o un postre), media cucharadita de cúrcuma y una cucharadita de sal. Lo batís todo y:
a) si queda muy espesa: le agregáis leche de soja
b) si queda muy líquida: le agregáis más galletitas.
c) rectificais el picante, con cuidado.
Aparte cocemos las patatas en agua con sal (a veces las aso al horno, si tengo tiempo y el horno encendido, me gustan así muchísimo más), las partimos en rodajas, y las ponemos sobre una fuente, y para sustituir el huevo cocido, normalmente uso tofu a la plancha, con un chorrito al final de salsa de soja y dejo que lo absorba, y sal kala namak para darle sabor a huevo. Hay recetas de huevos veganos cocidos, pero me dan una pereza terrible, y teniendo en cuenta que he crecido en una casa en la que no se usaba el huevo demasiado (mi hermana era alérgica de pequeña), pues como que me he acostumbrado a vivir sin él.
Ponemos el tofu a la plancha encima de la patata, echamos la salsa Huancaina, y adornamos con perejil picado y aceitunas negras y ya está.
Esta salsa es algo adictiva... y hay quien la echa en la pasta, o en el arroz, o con otros tipos de comida: queda bastante estupenda con mil cosas.
En una fiesta en casa lo puse encima de unos boniatos al horno cortados en rodajas y quedaron espectaculares (sencillo y resultón). A cucharadas también está bueno ;).
domingo, 12 de noviembre de 2017
"NORCILLAS"
Llevaba muchísimo tiempo queríendolas hacer, y no encontraba el momento, pero el otro día, me armé con frijoles negros y me puse a ello:
Compré un paquetito de 500 gr de frijoles negros (o porotos) y los dejé en remojo la noche anterior, por la mañana los cocí en agua y sal, la mitad los metí en un tupper y los congelé para la siguiente tanda,y con la otra mitad, los pasé por la turmix. Queda un puré moradito muy gracioso.
Mientras se cocían me puse a trocear 2 cebolletas y una cebolla de tamaño mediano, y lo poché a fuego lento con aceite de oliva hasta que quedó transparente y bonita. Luego, puse a cocer una tacita de arroz redondo con dos y media de agua, hasta que quedó cocido y glutinoso. (tiene que quedar así, glutinoso, a si que el arroz largo no nos vale... a priori, aunque no pasa absolutamente nada, que hice una prueba y queda estupendo también, sólo le agregué un pelín mas de gluten a la mezcla).
Mezclo el arroz, la cebolla con el puré de frijoles, agrego unos 80 gr de glúten de trigo, 4 cucharaditas de ajo en polvo, una de cominos en polvo, media de pimienta negra, y sal marina al gusto (como siempre, las especias dependen de vosotros, si lo queréis más especiado o menos ) y espesamos con pan rallado hasta que se hace una mezcla que pueda manejar con las manos. Hay quien le echa piñones... pero son tan caros, que yo me lo he ahorrado....
Una vez que tengo la mezcla, con una hangiri (una esterilla para hacer sushi, le doy la forma de morcilla: grandes y gruesas, y las envuelvo en papel de aluminio (hay quien lo hace en papel film y lo cuece, pero a mi cocer plástico me da grima, a si que he pasado de hacerlo, y quedan estupendas). Mientras, voy precalentando el horno a unos 180ºC (para Kelvin o Fahrenheit haced la conversión) y cuando estén los meto media horita.
Cuando estén hechos, se dejan enfriar, y se congela los que no vayais a usar en el momento. Así tenéis un montón para hacer muchas recetas ricas.
Aquí están a la plancha con un chorrito de aceite, y do y fe de que están estupendas y no echarás de menos las morcillas sanguinolentas.
Compré un paquetito de 500 gr de frijoles negros (o porotos) y los dejé en remojo la noche anterior, por la mañana los cocí en agua y sal, la mitad los metí en un tupper y los congelé para la siguiente tanda,y con la otra mitad, los pasé por la turmix. Queda un puré moradito muy gracioso.
Mientras se cocían me puse a trocear 2 cebolletas y una cebolla de tamaño mediano, y lo poché a fuego lento con aceite de oliva hasta que quedó transparente y bonita. Luego, puse a cocer una tacita de arroz redondo con dos y media de agua, hasta que quedó cocido y glutinoso. (tiene que quedar así, glutinoso, a si que el arroz largo no nos vale... a priori, aunque no pasa absolutamente nada, que hice una prueba y queda estupendo también, sólo le agregué un pelín mas de gluten a la mezcla).
Mezclo el arroz, la cebolla con el puré de frijoles, agrego unos 80 gr de glúten de trigo, 4 cucharaditas de ajo en polvo, una de cominos en polvo, media de pimienta negra, y sal marina al gusto (como siempre, las especias dependen de vosotros, si lo queréis más especiado o menos ) y espesamos con pan rallado hasta que se hace una mezcla que pueda manejar con las manos. Hay quien le echa piñones... pero son tan caros, que yo me lo he ahorrado....
Una vez que tengo la mezcla, con una hangiri (una esterilla para hacer sushi, le doy la forma de morcilla: grandes y gruesas, y las envuelvo en papel de aluminio (hay quien lo hace en papel film y lo cuece, pero a mi cocer plástico me da grima, a si que he pasado de hacerlo, y quedan estupendas). Mientras, voy precalentando el horno a unos 180ºC (para Kelvin o Fahrenheit haced la conversión) y cuando estén los meto media horita.
Cuando estén hechos, se dejan enfriar, y se congela los que no vayais a usar en el momento. Así tenéis un montón para hacer muchas recetas ricas.
Aquí están a la plancha con un chorrito de aceite, y do y fe de que están estupendas y no echarás de menos las morcillas sanguinolentas.
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